Ocupa espacio en el estómago
El dispositivo reduce el espacio disponible y puede ayudar a que el paciente se sienta satisfecho con una menor cantidad de comida.
Procedimiento endoscópico temporal que puede ayudarte a controlar las porciones y desarrollar nuevos hábitos, acompañado de valoración médica, nutrición y seguimiento personalizado.
La indicación y los resultados dependen de la valoración, el IMC, los antecedentes médicos y la adherencia al seguimiento.
El balón ocupa temporalmente una parte del estómago y puede ayudar a sentir saciedad con porciones más pequeñas. Su uso debe acompañarse de valoración médica, nutrición y cambios de hábitos.
Agendar valoraciónEl dispositivo reduce el espacio disponible y puede ayudar a que el paciente se sienta satisfecho con una menor cantidad de comida.
Puede contribuir a una sensación de llenura más temprana y apoyar el control de las porciones durante el tratamiento.
Funciona como una herramienta temporal dentro de un plan que incluye nutrición, educación alimentaria y cambios de hábitos.
Los controles permiten revisar evolución, tolerancia, nutrición, hábitos y estrategias para mantener los cambios después del retiro.
El balón intragástrico es una alternativa temporal para el control de peso que se coloca dentro del estómago sin realizar incisiones abdominales. Su función es apoyar la saciedad y facilitar la adaptación a porciones más pequeñas.
El tipo de balón, la duración y el plan de seguimiento se definen de acuerdo con el IMC, los antecedentes médicos, los objetivos y las características de cada paciente.
Existen diferentes alternativas. La elección depende de la valoración médica, el tiempo de tratamiento, los antecedentes, las necesidades y los objetivos de cada paciente.
Alternativa colocada y retirada mediante un procedimiento endoscópico, con seguimiento durante el periodo indicado.
Opción que se ingiere en forma de cápsula y se utiliza dentro de un programa supervisado de pérdida de peso.
La disponibilidad, indicación y características de cada alternativa deben confirmarse durante una valoración médica personalizada.
El balón intragástrico puede ayudar a controlar las porciones, favorecer la saciedad y facilitar la adopción de nuevos hábitos, siempre dentro de un programa médico y nutricional personalizado.
Valoración, nutrición, seguimiento y estrategias para mantener los cambios después del retiro del balón.
Procedimiento temporal y mínimamente invasivo.
Se coloca sin realizar incisiones abdominales y no modifica permanentemente la anatomía del estómago.
En pacientes seleccionados puede contribuir a una reducción aproximada del 10 al 15% del peso corporal, dependiendo del dispositivo y de la adherencia al programa.
La colocación suele realizarse en un periodo breve, que puede variar según el dispositivo, la técnica y el protocolo médico.
La recuperación suele ser más rápida que la de una cirugía, aunque pueden presentarse molestias durante los primeros días.
Ayuda a trabajar porciones, alimentación y hábitos mientras el paciente cuenta con acompañamiento médico y nutricional.
El balón permanece durante un periodo definido y posteriormente se retira, sin modificar de forma permanente la anatomía digestiva.
La indicación depende del IMC, los antecedentes médicos, los objetivos y las características de cada paciente.
Los beneficios, la tolerancia y los resultados pueden variar. Esta información no sustituye una valoración médica personalizada.
La pérdida de peso puede variar entre pacientes. En algunos casos, el tratamiento puede contribuir a una reducción aproximada del 10% al 15% del peso corporal total durante los primeros meses, cuando existe seguimiento y adherencia al programa.
Los resultados dependen del IMC inicial, metabolismo, tipo de balón, alimentación, actividad física y seguimiento médico y nutricional.
Reducción aproximada del peso corporal total en pacientes seleccionados.
Periodo frecuente de mayor pérdida y adaptación a nuevos hábitos.
Alternativa temporal que no modifica permanentemente la anatomía digestiva.
La indicación debe definirse mediante una valoración médica. El IMC es importante, pero también se consideran antecedentes, objetivos, hábitos y condiciones de salud.
Calcular mi IMCPuede considerarse en determinados rangos de IMC, siempre que exista una indicación médica y un programa de seguimiento.
Calcular mi IMCPuede ser una opción para quienes prefieren un tratamiento temporal y mínimamente invasivo.
El tratamiento requiere participación activa, controles, alimentación adecuada y acompañamiento profesional.
En ciertos casos puede utilizarse para apoyar la reducción de peso antes de otro procedimiento, según valoración médica.
Es necesario revisar antecedentes, objetivos, estilo de vida y posibles contraindicaciones antes de elegir el tratamiento.
Cada paciente necesita una valoración individual. Estas respuestas ofrecen orientación general sobre el procedimiento.
Hacer una consultaPuede ser una alternativa segura en pacientes seleccionados cuando se realiza con valoración, técnica adecuada y seguimiento médico.
La colocación se realiza bajo el protocolo indicado. Durante los primeros días pueden presentarse náuseas, sensación de presión o molestias que deben ser controladas por el equipo.
El dispositivo se retira al finalizar el periodo indicado. El objetivo es que el paciente continúe aplicando los hábitos desarrollados durante el programa.
Puede existir reganancia si no se mantienen los cambios alimentarios y de estilo de vida. El seguimiento ayuda a prevenirla y detectar dificultades oportunamente.
La información presentada es orientativa. Los resultados, indicaciones, riesgos y tolerancia pueden variar entre pacientes.
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