Reflujo severo o crónico
Cuando la acidez, ardor, regurgitación o dolor persisten a pesar del uso adecuado de medicamentos y cambios en el estilo de vida.
Tratamiento quirúrgico especializado para el reflujo gastroesofágico severo y la hernia hiatal, con técnicas mínimamente invasivas que buscan mejorar tu calidad de vida y reducir complicaciones a largo plazo.
La cirugía antirreflujo, también conocida como funduplicatura laparoscópica, es un procedimiento diseñado para corregir el reflujo gastroesofágico cuando los medicamentos ya no controlan los síntomas de forma adecuada.
Su objetivo es reforzar la válvula natural entre el estómago y el esófago, evitando que el ácido gástrico ascienda y provoque inflamación, dolor, irritación o daño progresivo.
La cirugía antirreflujo puede considerarse cuando el reflujo afecta tu calidad de vida, requiere medicación constante o ya provocó complicaciones digestivas o respiratorias.
Cuando la acidez, ardor, regurgitación o dolor persisten a pesar del uso adecuado de medicamentos y cambios en el estilo de vida.
Pacientes que necesitan medicación diaria o de largo plazo para controlar los síntomas del reflujo y desean evaluar una solución más definitiva.
La indicación quirúrgica debe definirse después de una evaluación médica, estudios digestivos y análisis de la severidad del reflujo.
Evaluar mi casoLa cirugía se realiza mediante técnica mínimamente invasiva, utilizando pequeñas incisiones y una cámara laparoscópica para mayor precisión, menor dolor y una recuperación más rápida.
El procedimiento más común consiste en envolver la parte superior del estómago alrededor del esófago para reforzar la válvula antirreflujo.
Si existe una hernia hiatal, se corrige durante la cirugía para evitar que el estómago ascienda hacia el tórax y favorezca el reflujo.
Cada caso debe evaluarse de forma personalizada. La técnica puede variar según la severidad del reflujo, presencia de hernia hiatal y estudios previos.
Consultar mi casoResolvemos las dudas más comunes sobre la cirugía antirreflujo laparoscópica para que tomes una decisión informada, segura y acompañada por un equipo médico.
Se considera cuando el reflujo es persistente, causa síntomas frecuentes y no mejora con medicamentos. También puede recomendarse en casos de esofagitis, hernia hiatal o cuando el reflujo afecta tu calidad de vida.
El procedimiento más común es la funduplicatura laparoscópica, que refuerza la válvula entre el estómago y el esófago. Si existe hernia hiatal, también puede repararse durante la misma cirugía.
La mayoría de los pacientes retoma actividades ligeras en pocos días y actividades normales de forma progresiva. El tiempo exacto depende de la evolución individual y de las indicaciones médicas.
En muchos casos, los síntomas mejoran de forma importante y algunos pacientes reducen o suspenden medicamentos. El resultado depende del diagnóstico, estudios previos y técnica indicada para cada caso.
La alimentación avanza por etapas: líquidos, papillas, alimentos suaves y luego una dieta más completa. La progresión debe realizarse con supervisión médica y nutricional.
Sí, en la mayoría de los casos se realiza por laparoscopía, mediante pequeñas incisiones, una cámara y herramientas especializadas para lograr mayor precisión y una recuperación más cómoda.
Cada caso es distinto. Una evaluación médica es la mejor forma de saber si la cirugía antirreflujo laparoscópica es adecuada para ti.
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